El día en que por fin le di clic a publicar
Me mudé a Europa a los dieciocho años por lo que se suponía que iba a ser un solo año. Diez años después, este es el pequeño proyecto en el que llevo pensando tanto, tanto, taaanto tiempo.
Cómo funciona el sistema alemán para quienes postulan desde fuera, y los pasos en los que más gente se tropieza.
Alemania es uno de los pocos lugares donde puedes recibir una educación muy buena y reconocida internacionalmente, a muy bajo costo o gratis. Esa fue una gran parte de la razón por la que vine. El detalle está en la postulación. La mayoría de la gente no se queda fuera por ser un mal perfil, sino por un documento que faltó, un plazo mal leído o la vía de postulación equivocada.
La mayoría de las universidades son públicas, y cada estado federal hace algunas cosas a su manera. Los programas se dividen en dos grandes grupos: de admisión abierta, donde basta con cumplir los requisitos, y de admisión restringida, donde hay una nota mínima o un proceso de selección. Saber a cuál estás postulando cambia toda tu estrategia.
El DAAD es la más conocida, pero es solo una parte. Hay becas de fundaciones, ayudas para carreras específicas y premios de las propias universidades. Mucha gente no postula simplemente porque no sabe que existen, y varias de ellas valoran tu historia y tu motivación tanto como tus notas.
Tu visa de estudiante depende de tu pasaporte, así que la empezamos apenas llegue tu carta de admisión. Después vienen la matrícula, la contribución semestral, el seguro de salud como estudiante, encontrar vivienda estudiantil y tus primeras semanas en la ciudad. Y cuando te gradúas, tienes 18 meses para buscar trabajo aquí, así que vale la pena pensar en eso desde el principio.
Desde estudiar, hasta instalarse, hasta viajar.